Jesús recibió de parte de Dios el encargo de transmitir el espíritu santo a sus seguidores para afianzarlos en la verdad (Juan 15:26). Y lo hizo derramándolo sobre ellos en el Pentecostés del año 33, lo que marcó el comienzo de la congregación cristiana (Hech. 2:33). Además, Jehová nombró a su Hijo Cabeza de la congregación (Efe. 1:22; Col. 1:13, 18). Desde entonces, Jesús la dirige desde el cielo valiéndose del espíritu santo y de los ángeles, quienes “fueron sujetados a él” (1 Ped. 3:22). Cristo también utilizó el espíritu santo para otorgarle a su congregación “dádivas en [la forma de] hombres”, algunos de los cuales servirían como “pastores y maestros” (Efe. 4:8, 11). El apóstol Pablo hizo esta exhortación a un grupo de ancianos cristianos: “Presten atención a sí mismos y a todo el rebaño, entre el cual el espíritu santo los ha nombrado superintendentes, para pastorear la congregación de Dios” (Hech. 20:28). w10 15/9 4:7, 8
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Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y sobre la tierra (Mat. 28:18).
Iniciado por:
TextoDiario
, Jan 17 2012 06:41 AM
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#1
Escrito 17 January 2012 - 06:41 AM
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